En nuestro centro de rehabilitación neurológica es fundamental comprender que el dolor en estos pacientes suele ser más complejo y, en muchas ocasiones, multifactorial.
Tras una lesión neurológica, el sistema nervioso puede cambiar su forma de procesar la información. Esto puede dar lugar a distintos tipos de dolor que a menudo se superponen.
- Dolor tras un ictus
Después de un Accidente cerebrovascular pueden aparecer diferentes tipos de dolor:
Dolor de hombro por debilidad, alteración del tono muscular o mala alineación articular (mecanismo nociceptivo).
Dolor central post-ictus, causado por una alteración en las vías centrales del dolor (mecanismo neuropático).
Hipersensibilidad al tacto o al frío en el lado afectado.
En estos casos, no siempre el dolor significa que se esté “haciendo daño” al mover el brazo. A veces el sistema nervioso está interpretando de forma amplificada ciertos estímulos.
- Dolor en lesión medular
En personas con lesión medular pueden coexistir:
Dolor musculoesquelético por sobrecarga (por ejemplo, en hombros en usuarios de silla de ruedas).
Dolor neuropático por afectación directa de las vías nerviosas.
Sensaciones anómalas (quemazón, descargas, dolor ante el roce).
El abordaje debe ser individualizado, ya que el dolor puede mantenerse incluso cuando no hay un daño activo en los tejidos.
- Dolor en enfermedades neurológicas degenerativas
En patologías como la Enfermedad de Parkinson o la Esclerosis múltiple el dolor puede estar relacionado con:
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- Rigidez y alteraciones del tono.
- Cambios posturales mantenidos.
- Fatiga.
- Alteraciones en el procesamiento central del dolor.
Muchas veces el dolor no es el síntoma más visible, pero sí uno de los que más impacta en la calidad de vida.
¿Qué implica esto en rehabilitación?
En pacientes neurológicos, el dolor no siempre es proporcional al daño. Puede estar influido por alteraciones en la sensibilidad. Puede aumentar con el miedo al movimiento. Puede generar evitación de la actividad y mayor discapacidad.
Por eso, el abordaje en la rehabilitación neurológica debe incluir:
- Educación en dolor.
- Movimiento terapéutico progresivo y seguro.
- Trabajo de la sensibilidad cuando esté alterada.
- Reeducación funcional en actividades significativas.
- Estrategias de autorregulación y manejo del estrés.
Comprender el dolor no significa únicamente clasificarlo, sino entender cómo está afectando a la participación, la autonomía y la vida diaria de la persona.
Porque el objetivo no es solo que duela menos. El objetivo es que la persona vuelva a hacer aquello que da sentido a su vida.
Otras dudas
Para conocer más sobre el dolor, puedes mirar nuestro post sobre Conociendo el dolor y para cualquier otra consulta que te pueda surgir, no dudes en escribirnos a info@centropenta.es o llamarnos al 609277347.